Análisis histórico: origen del movimiento anti vacuna
Esta es la primera
parte de una compilación histórica para entender el movimiento anti vacuna. Acá
se discutirá el origen de este, la segunda parte será dedicada a el caso que se
presentó en Nigeria en el 2003 con la vacuna del polio y el ultimo será sobre
el COVID-19 específicamente.
La gestión política de
la salud pública durante la pandemia del COVID-19 ha incrementado la pérdida de
credibilidad y confianza en los estados que la regulan. Especialmente, por la politización
de la carrera por la misma. Sin embargo, y aunque la oposición a la vacuna por
desconfianza parezca un fenómeno moderno, es un movimiento que se remonta casi al
mismo tiempo cuando fueron desarrolladas estas herramientas sanitarias. Para entender
esto, vamos a hacer un análisis histórico (el cual estará compuesta por 3
partes), para asimilar como se desarrollaron los hechos y cuales son las
motivaciones detrás de la misma.
Primeramente, revisaremos la creación de la vacuna en sí. En el año 1798 el británico Edward Jenner había comprobado que después de inocular en personas sanas pequeñas cantidades de viruela obtenidas de postulas de personas infectadas por viruela bovina, las personas sanas quedaban protegidas de la variante de la viruela humana. Este descubrimiento fue posible, de cierta forma, por dos factores principales: el creciente interés por la cultura oriental y su ciencia; el cambio de la concepción de las pandemias. Puesto que, se abandono la creencia de que la enfermedad era un castigo divino, y se empezó a investigar sobre sus causas naturales.
5 años más tarde, este descubrimiento
ya se estaba utilizando en toda Europa; pero, la oposición no tardó en llegar. La
gente (escéptica y a veces un poco agresiva) no estaba de acuerdo con que la
vacuna de la viruela fuera obligatoria -la palabra clave para este análisis
histórico.
La oposición estaba
compuesta por 4 ejes principales: el sanitario, el religioso, el científico y
el político; que nos permite entender sus motivaciones.
En primer lugar, y
teniendo en cuenta que este método utilizaba material obtenido de las vacas, había
una preocupación frente a la salubridad, por la asepsia con la que se manejaban
las mismas. Las vacunas no eran tan seguras en esa época como lo son ahora, fueron
varios quienes murieron o se enfermaron gravemente a causa de esto. Un mal procedimiento
podía generar efectos secundarios, como sífilis, hepatitis o tuberculosis. Por
otra parte, están las implicaciones morales de usar materia de criaturas inferiores,
lo que implicaba ser un mal cristiano. También está la desconfianza científica,
pues la vacuna no proporcionaba inmunidad de por vida y sí tenía efectos
secundarios como los como los abscesos y las infecciones cruzadas.
Pero realmente, para
los fines de esta compilación, nos vamos a centrar en el eje político. La vacunación obligatoria era una imposición
que la gente no iba aceptar fácilmente, no solo porque había quienes no estaban
de acuerdo con que les dijeran que era lo mejor para ellos. Sino porque ya había
una concepción de los derechos, y la gente hesitaba y desconfiaba sobre si esto
era lo correcto. Especialmente en la clase trabajadora, pues había una creencia
de que las clases altas buscaban aprovecharse. Por lo cual, se creó el método
Leicester. Que al ser mucho menos intrusivo en la vida de las personas fue aceptado,
adoptado y promovido por las ligas antivacunas creadas, en la ciudad con el
mismo nombre, en 1869.
Este método proponía que
el médico forense de la ciudad, a quien le reportaban los casos de viruela,
aislaba al paciente y ponía a toda su familia en cuarentena, mientras
desinfectaba e incluso quemaba sus pertenencias. Este fue un desafió para la
vacuna, pues como la viruela se transmitía persona a persona en muchos casos
fue efectivo. Sin embargo, era una metodología insostenible a grande escala,
porque en una población más grande era imposible mantener tales restricciones y
controlarlas. Por lo que en ese caso lo que se decidió fue eliminar los
derechos individuales por el bien de la población. Una ley que probablemente
sería impensable hoy en día en el mundo.
Para finalizar, concluimos
que la violencia realmente comenzó cuando la vacuna ya no era solo una
herramienta, sino una obligación que de no cumplirse implicaba ir a la cárcel.
El problema está originado cuando la gente pierde esa potestad de decisión. Especialmente
durante esa época y en ese caso específico. Porque no se comprendía realmente
la importancia de una vacuna, y si había otros métodos que funcionaban mientras
la vacuna tenía graves posibles complicaciones, esta obligación era un ultraje.
Y desde ese momento hubo un cambio significativo en cuanto a la relación del
estado con sus ciudadanos. A partir de ese momento se empezó a intervenir e imponerse
frente a un área de la vida privada de la gente que no había sido gobernada
antes: la salud.
-Stephanie Velandia Rodriguez
Referencias:
Blanco
Quirós, A. (2014): “Actualización sobre vacunas y nuevas perspectivas”, Anales
de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid, 51, (pp. 141- 157.)
La curiosa historia de cómo el
movimiento antivacunas nació hace 150 años en Inglaterra. (2020, 19 enero). BBC News
Mundo.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-50952151#:%7E:text=La%20historia%20comienza%20en%201798,brindaba%20protecci%C3%B3n%20contra%20la%20viruela.

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