¿La historia se repite? Las mismas relaciones de poder en las pandemias de antes y en la Covid-19.
Imagen tomada de https://historia.nationalgeographic.com.es/a/grandes-pandemias-historia_15178/2
Durante la Edad Media, ocurrieron dos de las más grandes pandemias de la
historia: la peste de Justiniano, que se extendió por el imperio Bizantino y acabó
con el 40% de la población de la capital, y la peste negra, una de las más
devastadoras para la humanidad en conjunto, redujo la población de 80 a 30 millones
de personas. Sin embargo, en tal momento, abundaba la precariedad sanitaria, la
poca higiene y el bajo desarrollo tecnológico sumado a la ausencia del concepto
de Estado moderno. Como no había una potencia que liderara o acumulara gran
cantidad de poder, las soluciones eran mínimas y las enfermedades, cada vez más
letales.
Con el paso del tiempo, llegaron la viruela y la gripe española. Para
este punto (Siglo XVI-XVIII), las potencias que habían sobresalido en el mundo eran
España, Países Bajos y Francia, todas de origen europeo. Aunque ambas epidemias
condujeron a una crisis multidimensional en el continente, la revitalización y
recuperación fue pronta. Más tarde, durante el esplendor de Gran Bretaña en el
Siglo XIX, Edward Jenner, un hombre de origen británico, encontraría la vacuna
contra la viruela y con ello, el virus se erradicaría completamente. Tras los
desafortunados eventos, el mundo ha atravesado otras enfermedades como las
gripes asiáticas, el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Adquirida) y la malaria, que,
a pesar de sus grandes estragos, no han llegado a alcanzar las aterradoras cifras
de la peste bubónica o la gripe española.
Para el siglo XX, la potencia predominante era, e incluso, sigue siendo,
Estados Unidos. Actualmente con la pandemia por la Covid-19, la concentración
de poder sigue estando en las manos de los mismos de siempre, Europa y Estados
Unidos. Por medio del poder económico, el orden prometeico, el aprovechamiento geopolítico
y el poder relacional, estos dos bloques o unidades políticas han logrado
perdurar y ahora, se encargan de traer alternativas para la gestión pandémica y
la obtención de una vacuna. A pesar de que la Unión Europea ha sido una de las
regiones más afectadas en la cifra de casos de muertes por coronavirus, su actuación
es reconocida a nivel mundial y su recuperación, está yendo más rápido de lo
esperado. Por su parte, Estados Unidos, a pesar de la cuestionada
administración del presidente Donald Trump, sigue situándose en la cima de
poder y trayendo confiabilidad al resto del mundo con sus vacunas candidatas.
Las relaciones históricas de poder marcan a la coyuntura internacional
gradualmente, permiten entender el papel secundario del continente
latinoamericano y africano en las decisiones globales y perpetúan el discurso
liberal de las potencias. La estructura actual del sistema internacional debe
ser entendido como una mera consecuencia de lo que los mismos Estados han
querido forjar para mantener un “orden” o “equilibrio” determinado, nada es por
azar.
Bibliografía
Pané, G. H. (2020, 14 mayo). Historia National Geographic.
historia.nationalgeographic.com.es.https://historia.nationalgeographic.com.es/a/grandes-pandemias-historia_15178/
Comentarios
Publicar un comentario